{"id":1046,"date":"2020-05-02T13:17:40","date_gmt":"2020-05-02T17:17:40","guid":{"rendered":"https:\/\/anmpe.cl\/?p=1046"},"modified":"2021-02-08T09:49:23","modified_gmt":"2021-02-08T13:49:23","slug":"columna-de-ascanio-cavallo-un-minuto-de-oscuridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/2020\/05\/02\/columna-de-ascanio-cavallo-un-minuto-de-oscuridad\/","title":{"rendered":"Columna de Ascanio Cavallo: Un minuto de oscuridad"},"content":{"rendered":"\n<p>La Asociaci\u00f3n Nacional de Mujeres Periodistas, en alianza con Cadem, present\u00f3 esta semana su segunda encuesta sobre funcionamiento social de los medios de comunicaci\u00f3n en el Chile actual. La principal conclusi\u00f3n es el aumento en el consumo y la credibilidad de los medios profesionales (period\u00edsticos) y la ca\u00edda en picada, al menos en la segunda de estas dimensiones, de las redes digitales. Es un estudio importante, porque ha sido hecho para compararse con uno realizado en enero, donde la situaci\u00f3n era completamente inversa. En enero, bajo el influjo del 18-O y las movilizaciones todav\u00eda en curso, mucha gente hab\u00eda optado por confiar m\u00e1s en las redes digitales que en la prensa. En abril, bajo la amenaza global de una pandemia, una misma mayor\u00eda eligi\u00f3 refugiarse bajo la \u00e9gida de los medios profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio est\u00e1 en sinton\u00eda con lo que pasa en todo el mundo: el consumo de medios profesionales est\u00e1 en los niveles m\u00e1s altos de la historia y la confianza en las redes, en los m\u00e1s bajos. Esta es la demostraci\u00f3n que faltaba respecto de la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre ambos sistemas, que muchos se han negado a ver: cuando se cree m\u00e1s en uno, se deja de creer en el otro. La segunda relaci\u00f3n dial\u00e9ctica es el hecho de que los medios profesionales pasan por los peores momentos financieros de su historia, mientras las big techs nadan en d\u00f3lares: las redes digitales han realizado una exacci\u00f3n masiva de los recursos de los medios sin que los ciudadanos ni siquiera se dieran cuenta. No es la primera vez que una industria saquea a otra: la historia del capitalismo est\u00e1 poblada de estas cosas. Pero quiz\u00e1s es la primera vez en que hasta los robados han tardado tanto en notarlo. Con la ingenuidad de todos los comienzos, al principio pareci\u00f3 que esta era la expansi\u00f3n final de la democracia, sin advertir que bajo esos ponchos tan generosos se suelen esconder las m\u00e1s virulentas armas antidemocr\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo -y sin ocultar que los periodistas llevamos velas en este entierro-, esto no es lo sustancial. La expansi\u00f3n del Covid-19 desat\u00f3 una ansiedad que es adecuado llamar primordial: la b\u00fasqueda de informaci\u00f3n confiable, veraz y ver\u00eddica. Por supuesto, incluso en un tema tan sensible persisten grupos que deciden no creer en nada que suene oficial o institucional; es un pensamiento parroquial, sectario, en lo esencial antidemocr\u00e1tico, que halla un acogedor refugio en las \u201cc\u00e1maras de eco\u201d de las redes digitales, por donde circulan c\u00e1lidos r\u00edos de amor y odio. Para estos grupos, la sola idea de un \u201cmomento societario\u201d es tan desagradable como tendr\u00eda que serlo, por ejemplo, la noci\u00f3n de un \u201cestado protector\u201d para las tribus anarquistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En su calidad de cat\u00e1strofe, el Covid-19 ha vuelto a confirmar que el art\u00edculo de primera necesidad de la modernidad es la informaci\u00f3n. Y, de paso, que no est\u00e1 en todas partes. Las redes digitales son el mejor instrumento de comunicaci\u00f3n interpersonal que jam\u00e1s se haya creado, pero la generaci\u00f3n de informaci\u00f3n confiable no es propia de su esfera. Ni el amor ni el odio ni otros sentimientos forman parte de la informaci\u00f3n, mientras que son el eje del mundo de las redes. La confusi\u00f3n inducida, alimentada, entre ambas cosas forma parte de la misma glotoner\u00eda en la que entra el tr\u00e1fico encubierto de datos personales y, ahora, la pretensi\u00f3n totalizante del nuevo Ciudadano Kane, Bill Gates.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pecados capitales, como los vicios, nunca van de a uno: con la codicia camina tambi\u00e9n la manipulaci\u00f3n. Hace algunas semanas, un instituto especializado de Carnegie Mellon detect\u00f3 que un 45,5% de las notas falsas sobre el Covid-19 registradas s\u00f3lo en Twitter proviene de bots con base en China y Rusia. No es que estos gobiernos sean los autores; es que no han mostrado el mismo inter\u00e9s por perseguir esas acciones que el que muestran por restringir a sus ciudadanos; ambos comparten el inter\u00e9s, con muchos otros y con razones buenas o malas, por debilitar la confianza de Occidente en sus propias ideas de lo que es cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>La mala noticia es que los segmentos m\u00e1s resistentes a esa sencilla distinci\u00f3n cognoscitiva son los m\u00e1s j\u00f3venes (que la encuesta de la ANMP sit\u00faa entre 18 y 34 a\u00f1os). Son los receptores de esa larga pr\u00e9dica acerca de que los periodistas mienten, los medios \u201cinventan noticias\u201d, las salas de redacci\u00f3n son f\u00e1bricas de intereses y la prensa es un \u201cinstrumento de poder\u201d, todos esos discursos que se pasan por el aro la densa red de opciones y decisiones que envuelve la informaci\u00f3n profesional. Para ellos, la experiencia del Covid-19 ha de resultar chocante y desconcertante, algo as\u00ed como el regreso a un viejo mundo periclitado.<\/p>\n\n\n\n<p>El privilegio de las emociones y las identidades en que se han venido sustentando estas formas de ver las cosas no va a desaparecer, pero ha quedado brutalmente matizado por las realidades m\u00e1s tajantes de la enfermedad y la muerte. A ellas habr\u00e1 que agregar, con disgusto galopante, las realidades del desempleo y el empobrecimiento. El Covid-19 tiene mucho de venganza de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfVenganza contra qu\u00e9? Primero, contra la ilusi\u00f3n de que las cosas est\u00e1n dadas, que la modernidad y sus consecuencias han nacido de la nada. Si las proyecciones del Banco Mundial son correctas, el producto de Am\u00e9rica Latina tendr\u00e1 una ca\u00edda de 4,6%, la mayor de su historia. Si lo son las de los economistas pesimistas, retroceder\u00e1 5,5% o m\u00e1s. Si la recuperaci\u00f3n es r\u00e1pida, entonces habr\u00e1 sido un minuto de oscuridad seguido de una salida en la que de todas maneras habr\u00e1 que contar las bajas. Y si no lo es, se parecer\u00e1 a un retroceso hasta los a\u00f1os 90, o quiz\u00e1s m\u00e1s atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Y segundo, una venganza contra la fantas\u00eda de que la complejidad de las sociedades puede reducirse a unos cuantos blogs de opiniones amigas y dejar atr\u00e1s toda esa aburrida lata de las instituciones. De pronto, en un momento sombr\u00edo, todo el mundo ha tenido que echar mano a sus porquer\u00edas de instituciones, y si hay algo pol\u00edtico que se ha sumado a la desgracia, es justamente la ausencia de instituciones multinacionales eficaces.<\/p>\n\n\n\n<p>La prensa profesional no ser\u00e1 un poder -ya se lo quisieran los medios hoy asfixiados-, pero forman una cierta instituci\u00f3n, la de los hechos socialmente compartidos. Igual que al resto, el esfuerzo por demolerla tiene sus autores intelectuales y sus c\u00f3mplices pasivos. Habr\u00e1 que recordarlos cuando llegue el momento. Por ahora, s\u00f3lo cabe trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>*<a href=\"https:\/\/www.latercera.com\/la-tercera-domingo\/noticia\/columna-de-ascanio-cavallo-un-minuto-de-oscuridad\/YKPZNWTDPNC3DADD52WYJGRS7I\/\">Diario La Tercera, s\u00e1bado 2 de mayo de 2020.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Asociaci\u00f3n Nacional de Mujeres Periodistas, en alianza con Cadem, present\u00f3 esta semana su segunda encuesta sobre funcionamiento social de los medios de comunicaci\u00f3n en el Chile actual.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1047,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-1046","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1046"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1046\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1068,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1046\/revisions\/1068"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anmpe.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}